EXPERTOS EN SISTEMAS DE CLORACIÓN SALINA
La cloración salina es un proceso que consigue limpiar el agua de la piscina y mantenerla en perfectas condiciones de baño durante mucho tiempo. Se produce a través de un clorador salino, un aparato que transforma la sal en cloro mediante un procedimiento natural llamado electrolisis.
El clorador salino funciona conectado a la depuradora y a la corriente eléctrica y consigue mantener el agua limpia, además de tener otras ventajas adicionales. Una de ellas es que el cloro no se acumula en el agua, no quedan residuos ni restos de sustancias químicas.
LAS CLAVES DEL PROCESO
Si te decides a instalar en tu piscina un clorador salino para limpiar el agua, en Total Pool nos encargamos de conectarlo al circuito de la depuradora. A comienzos de la temporada de baño se echa la sal directamente al vaso de la piscina, en la cantidad recomendada según el tamaño de la misma y el uso que le vayas a dar.
Una vez has puesto la sal en el agua (solo has de hacerlo una vez al principio del verano) llega hasta el clorador, que descompone sus moléculas para obtener cloro y limpiar el agua. Ten en cuenta que la sal no es otra cosa que cloruro sódico. Este proceso se llama electrolisis. Después las moléculas de cloro de la sal se vuelven a unir y el procedimiento comienza de nuevo.
Si quieres que la cloración salina sea efectiva y el clorador limpie perfectamente el agua de la piscina, es fundamental que el pH sea el adecuado (entre 7,2 y 7,5).
UNA LIMPIEZA NATURAL
Una de las mayores ventajas que nos ofrece la cloración salina como sistema de limpieza del agua de la piscina es que el cloro procede de la sal, y no de productos químicos agresivos como sucede con el cloro tradicional. Ya sea líquido o en pastillas, el cloro químico añadido al agua la desinfecta, pero deja restos de sustancias que resultan agresivas para la piel y los ojos.
La cloración salina, por el contrario, no irrita los ojos ni la piel, ni estropea el pelo. De hecho, el agua no tiene ese olor característico de las piscinas de cloro. Es una opción más natural y saludable.
PARA TODO TIPO DE PISCINAS
Aunque al instalar un sistema de cloración salina debes hacer una inversión inicial, a medio plazo ahorrarás dinero, ya que no tendrás que volver a comprar productos químicos para limpiar el agua. Esto puede suponer un ahorro de hasta el 80 % en el mantenimiento de la piscina.
Por otro lado, el clorador salino va conectado a la red eléctrica, pero su consumo es mínimo.
UN AHORRO DEL 80%
Aunque ahora te parezca un sistema que funciona con aparatos complejos, en realidad no es así. El clorador salino es un equipo sencillo que se instala sin complicaciones. Además, es adecuado para todo tipo de piscinas, elevadas o enterradas, y del material que sean: gresite, gres porcelánico, poliéster, etc.
APUESTA POR UNA SOLUCIÓN ECOLÓGICA
Otra de las ventajas que presenta la cloración salina frente a la desinfección con cloro químico es que es mucho más sostenible para el ecosistema. La electrolisis que descompone la sal y produce cloro para limpiar el agua es un proceso natural que no emplea sustancias perjudiciales ni contaminantes para el medio ambiente.
Además, como puedes mantener el agua desinfectada durante mucho tiempo, no necesitas cambiarla pudiendo alargar su uso con el ahorro que ello supone.
